CASTILLO DE COYANZA    (Valencia de Don Juan - León)  


Foto antigua del castillo.

Sus primeros pobladores son de la Edad del Bronce.

800 a 450 a.c. Se han encontrado vestigios en la Edad del Hierro de castros habitados por la etnia céltica que penetró en la península procedentes de centroeuropa.

Buscaban el amparo y la protección de los montes adyacentes al río.

Los vacceos y los astures son los siguientes moradores de la zona, antes de ser conquistados por Roma.

Siglo III. Los romanos fundan el Castrum Coviacense.

Durante el mandato de Vespasiano, el castro coyantino experimenta un cierto desarrollo, unido al de la ciudad más importante de la zona: Astorga (Astúrica Augusta).

409. Los suevos se internan en la zona procedentes de Las Galias, estableciendo su capital en Bracara Augusta (Braga).

456. Los suevos, tras una feroz resistencia, son derrotados por los visigodos de Teodorico II en la Batalla del Rio Órbigo (cerca de la actual Astorga).

458. De Coyanza si que se tienen noticias en este año, constatada en el Cronicón del Obispo Idacio.

585. Leovigildo derrota definitivamente a los suevos e incorpora las tierras de éstos al Reino de los Godos.

Siglo VIII. A principios de siglo la ciudad es conquistada por los árabes, dominándola durante más de una centuria.

Almanzor, por Francisco de Zurbaran.

883. Es reconquistada por Alfonso III el Magno.

998. Ya en tiempos del Reino de León, Bermudo II sufre una estruendosa derrota de manos del caudillo moro Almanzor, siendo destruídos el viejo castillo, la villa, y resultando muertos un buen número de sus habitantes.

El rey leonés Alfonso V reconstruye la villa, la cual entrega a su hija la infanta doña Sancha para su administración.

1055. Se celebra el famoso Concilio de Coyanza donde asiste toda la nobleza abanderada por Fernando I y su esposa doña Sancha, así como toda la pompa eclesiástica con los Obispos de Oviedo, León, Astorga, Palencia, Oca, Calahorra, Pamplona, Lugo y Santiago.

Doña Sancha. Plaza de Oriente. Madrid.
Foto antigua del castillo.
Foto antigua del castillo.

Sello de Correos en homenaje al castillo de Coyanza.

En palabras del monarca, el objeto de dicho concilio es

"para restaurar la cristiandad"

Dicho concilio tiene equiparación, por su importancia, a los celebrados en Toledo.

Aquí será donde se cambia el rito mozárabe o visigodo por el actual rito romano instaurado por el Papa Gregorio VII.

La villa vivirá múltiples conflictos familiares que finalizarán en disputas, guerras, pactos y todo ello debido a las rivalidades existentes entre los reyes de Castilla y de León.

1130. Siendo Señor de Coyanza, Pedro Díaz de Aller, éste se alza en armas contra el rey Alfonso VII. El leonés es derrotado y la villa tomada, aunque recuperará sus posesiones poco más tarde.

COYANZA EN LA RED
De Vida Leonesa (www.de-leon.com). Año 1921.
Vida Leonesa (www.de-leon.com)

1188. Nada más llegar al trono Alfonso IX la villa es asediada y tomada por el rey castellano Alfonso VIII.

1197. Oídas las quejas de sus súbditos, el rey leonés tiene a bien cambiar el nombre de la ciudad por el de Valencia de Campos (1).

1247. Existen ya documentos fidedignos que avalan este nuevo nombre (2).

1383. Alfonso Enríquez Conde de Noreña, pierde todas sus posesiones excepto esta plaza, tras ser vencido por Juan I de Castilla.

1387. La villa vuelve a cambiar de nombre, denominándose en esta ocasión Valencia de Don Juan (3), en homenaje al infante portugués don Juan, fruto de los amores entre Pedro I y la gallega Inés de Castro cuello de garza.

A finales de siglo Martín Vázquez de Acuña propietario del lugar, tras enviudar de Teresa Téllez Girón, casa con María de Portugal, hija del rey portugués, siendo nombrado como I Conde de Valencia de don Juan.

Siglo XV. El hijo de ambos, Pedro de Acuña y Portugal es el II Conde de Valencia de don Juan.

Estatua de Alfonso IX. Cáceres (2004).
Las armas de Portugal, también campean en el Castillo de Coyanza.
Escudo de armas del apellido Enríquez, en memoria de Teresa Enríquez.
El apellido Quiñones.

La villa pasa a pertenecer a Juan de Acuña Portugal y Quiñones, III Conde de Valencia de don Juan, quien está casado con Teresa Enríquez.

1465. Los Acuña/Enríquez son nombrados como II Duques de Valencia de Don Juan, iniciando las obras de construcción del castillo actual sobre el anterior, de corte románico, en las que invierten

"fasta seys quentos de maravedís"

Las obras se concluyen alrededor de 1470. Los materiales empleados en su construcción son de una calidad tan pésima, que la muralla que dá al río termina cayendo y tiene que ser reconstruída.

Foto aérea de Ricardo Melgar
Foto nocturna del castillo, por CastilleroZaldívar.

1475. Juan de Acuña se mantiene fiel a Juana la Beltraneja en la Guerra de Sucesión castellana recientemente iniciada.

Por este motivo es sitiado en el Castillo de Coyanza por su propio cuñado, Juan de Robles, que defiende la causa de Los Católicos.

Juan de Acuña termina muriendo despeñado desde una de las ventanas del castillo, más que probablemente empujado desde la misma.

Siglo XVII. El rey Felipe III visita la ciudad.

1808. Las tropas napoleónicas arrasan la ciudad.

Cuadro anónimo, editado por la Editorial Artigas.
Foto panorámica realizada por Francisco Molina.
 

(1). Es interesante lo que nos dice Jimeno de Daroca sobre la queja de los pobladores de Coyanza ante el rey Alfonso IX solicitándole el cambio de nombre puesto que siempre lo tuvieron como un mal cuando se llamaba Coyanza “ quia semper fuit eis mala quamdiu vocabatur Coiança”, según el texto latino. ¿ Cuál es el mal- nos preguntamos- que les ocasionaba el nombre de Coyanza?. Algunos críticos para aclarar este concepto se van a la etimología de la palabra Coyanza. Roger Wright en su libro “Latín tardío y romance temprano y lingüística histórica” ( págs. 45-46) dice textualmente: “en el año 1208 se da el caso pintoresco de los habitantes de Coyanza, en la ribera del Esla del sur leonés, que se quejan al rey del nombre bochornoso de su ciudad; se resolvió el problema… para distanciarlo más de [ Koyones< coleones] cambiándolo por completo por Valencia.” Y en nota a pie de página: “ Coyanza se escribía indistintamente con i,y,gi que a lo mejor representaban una [j]. Coleones en leonés antiguo hubiera desembocado igualmente en [Koyones y Kojones].

(2). 1247. Se acreditan estos documentos entre los años 1231-1246, aún en vida del arzobispo de Toledo don Rodrigo Jiménez de Rada, muerto en 1247, con ocasión del pleito mantenido con la archidiócesis de Tarragona sobre la jurisdicción eclesiástica de ciertas villas y ciudades a estas circunscripciones metropolitanas en un largo proceso que dura años. Aparece en un códice, escrito en latín tardío, en el Archivo Histórico Nacional, del que en su día y en el lugar adecuado comentaremos todos sus pormenores. En este pleito se presentan testigos- soldados, labradores, clérigos, que por sus testimonios arrojan luz sobre el origen de esta villa.

He aquí sus nombres y declaraciones.

Pedro Lupo soldado “que fue llamada desde antiguo Coyanza esta villa de Valencia, la que se dice que está en Campos, que el rey de León le impuso este nombre y que así es llamada en general por aquella tierra, que había sido poblada con gentes de todas partes”. Que lo había oído de muchas gentes, clérigos, soldados y civiles, que eran hombres buenos y que eran de Castilla, de León y de Navarra. ¿Dónde escuchó el cambio de nombre? En Palencia y otros lugares que no recuerda. Que lo había oído hace más de treinta años.”

Señor Rodrigo, prior mayor de san Emiliano: “Que había oído que el rey de León, padre o abuelo de este rey de Castilla había llamado Valencia a esta villa de Campos. Que no se acordaba de haber oído que el rey había impuesto alguna multa. Que lo había oído al señor García Gonzálvez de Candario y de algún otro. Que lo creía que así era porque el señor García se lo había dicho y que era un hombre honrado y excelente, que no era mentiroso y que era un maestro de milicia de la orden de Santiago, tenido en su tierra por gran y buen hombre y que sabía que era maestro porque era su hermano. Que sabía que aquella villa por unos era llamada Coyanza y por otros Valencia.”

Martino de Mosquera, soldado. “Que la villa que sólo se llama Valencia, desde el principio de su fundación fue llamada Coyanza, que fue asediada por el rey de Castilla (Alfonso VIII) y que vino con el señor Dídaco Lupo de parte del rey de León para defender esta villa. Que el rey de Castilla se retiró de su asedio y entonces era llamada por todos Coyanza, pero luego el rey de León, el padre de éste que es ahora  rey de Castilla le impuso el nombre de Valencia e impuso multa de cien sólidos, si algún hombre la llamaba Coyanza y que así se decía mientras él mismo estaba en aquella tierra. Y que estando allí durante cinco años con el señor Dídaco era llamada por los hombres de aquella tierra Coyanza. Después del quinquenio ha oído que es llamada Valencia. Y que así era llamada por haberlo oído a muchos hombres cuando estaba en el reino, que le decían: “ El rey lo cambió e impuso la multa”. Que no sabía ni se acordaba de cuántos hombres la llamaban Coyanza y que si el citado rey había impuesto el nombre de Valencia lo había escuchado del señor Sancho Ferrandi, hijo del rey de León y del señor Dídaco. Que de la multa no se acordaba de quiénes y de cuántos lo había oído. Que la llamaban Coyanza serían de tres a cien y que los mismos serían los que decían lo de la multa. Que el tiempo transcurrido de cuando era llamada Coyanza era de unos treinta años y de Valencia cuando fue capturado su compañero Alvaro en Ferreruela, hace unos dieciséis o dieciocho años.”

(3). Existe disparidad de criterios en esta afirmación. Hay quien piensa que el nombre le viene dado en honor al infante don Juan, hijo de Alfonso X el Sabio. Hoy por hoy, la teoría más verosímil es la que dá el origen de su nombre al infante portugués.

 
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