BABIA y LUNA , CAZA, PASTOS Y REYES

 

La riqueza natural de Babia y Luna, paraiso secular de la trashumancia y de la nobleza.

    Babia es lugar donde hay que estar. Es precepto de los reyes medievales que aquí se escondían del tráfico cortesano para cazar y holgarse, para olvidarse. Sus montañas marcan el fin del monopolio de la caliza que será banco pizarreño en la contigua comarca de Laciana.

    Suelo idoneo, pues, para el robledal (en menor medida el hayedo), cuyos bosques han ido dejando paso a la anchura de piornales y urzales, carqueixas y tojos, muestra actual de la deforestación historica y de la vocación ovejera que han tenido estas comarcas, dada la calidad de sus pastos de altura (en el siglo VII sumaban trescientas mil merinas los rebaños que trashumaban hasta aquí desde Extremadura y Castilla la Nueva).

    En los valles manda el asentamiento humano con sus praderíos y arbolado de lindero (fresnos, arces, nogales, choperas), mientras que los arroyos se cubren de bardales de sauces (entre ellos, el endemismo "salix cantábrica") y, ocasionalmente, el abedúl.

    La impermeabilización en zonas pizarreñas permite el afloramiento de lagunas ("las Verdes"", en Torre o la "Laguna Grande" en Lago de Babia), ciertamente insólitas en las alturas porosas de la cordillera Cantábrica. Teóricamente se distinguen dos Babias, la Alta (Cabrillanes) y la Baja (San Emiliano), aunque a todos los efectos son una misma unidad paisajística y biológica (valles principales intensamente poblados y amplios costados laterales de solitarias montañas y robledales donde aguarda el corzo, el lobo y el jabalí, la becada o la pardilla, incontable avifauna y, ocasisonalmente algún oso que traspasa la contigua reserva asturiana de Somiedo).

    Fluvialmente Babia está dibujada por los ríos Luna y Torrestío (cotos trucheros) que a partir del pueblo de Villafeliz pasan a bañar la comarca de Luna reteniendo sus aguas en primera instancia en el embalse de Barrios de Luna, al que tambien aporta su caudal el rio de Caldas que recoge aguas de valles laterales donde al roble se suman grandes manchas forestales de avellanedos y relicarios ejemplares de sabinas rastreas o "gorbizos").

    El principal interés naturalístico de la comarca de Luna está en sus valles laterales (espectacular el que recorre los pueblos de Santa Eulalia de las Manzanas y Abelgas o el que asciende hasta Aralla y su collada).

    Junto al embalse (en Mirantes, con su tejo centenario) se localiza el mayor de los dos únicos sabinares relicarios de León (ejemplares seculares), así como valles (la mata de Miñera) y cañones abarrancados de excepcional belleza e interés faunístico (Mirantes o "Los Calderones" de Piedrasecha), todo ello en medio de formaciones y plegamientos de gran fasto geológico en los que es frecuente el afloramiento de todo tipo de fósiles ( o el aspecto inquietante de fuentes que varian caprichosamente su caudal, como las de Lago o Barrios).


    La posibilidad de efectuar paseos naturalisticos hasta rincones inéditos es amplia y fácil, dados los numerosos caminos y cordeles utilizados por la ganadería histórica.

Fuente: Excma. Diputación provincial de León, 1998

 
Para conocer la zona, no deje de realizar las siguientes rutas:

MAPA DE SITUACION RUTA DE LAS VERDES RUTA DE ABELGAS