MONTAÑA CENTRAL, PUERTOS Y CUEVAS

 

La Montaña Central Leonesa, mosaico de valles, pueblos, peñas, grutas y pastos de verano.

    Extendida por las cabeceras de los ríos Bernesga, Torío, Curueño y Porma, la Montaña Central Leonesa constituye la cara más humana de la cordillera Cantábrica cuando mira al sur. Por ellas se establecen los principales pasos históricos entre León y Asturias (Pajares, Piedrafita, Vegarada, San Isidro y Tarna).

    La conjugación de usos humanos y espacios de primitiva naturaleza es un pacto al que obliga un medio agreste en el que se conservan algunos parajes privilegiados y santuarios estratégicos de la flora y la fauna salvajes. Cada uno de los Ríos tiene su gran sorpresa: el valle de Geras de Gordón, en el Bernesga; el valle del Bodón, en el Torío de Canseco; el valle de Llamazares, en el Curueño; y los bosques de Pardomino y Cofiñal, en el Porma.

    En cada uno de ellos está escrita la sintesis forestal de hayedos y robledales propios de la montapña leonesa albergando una extensa colección botánica en la que no son ajenas, incluso, algunas variedades de orquideas. Desde el lecho fluvial, tradicionalmente tapizado de praderío, suben por cada valle cañadas y "cordeles" seculares de la trashumancia hacia los numerosos pastos de verano, "puertos" que concilian la presencia ovejera con el campeo de corzos, jabalíes, zorros, lobos, tejones, garduñas, águilas, alimoches, becadas, pardillas córvidos...

    En el bosque de cofiñal (Puebla de Lillo) es quizá donde, junto al mayor bosque leonés de pino silvestre autóctono, se multiplica en mejor defensa la más completa representación de la fauna mediterránea y cantábrica.

HOCES Y CUEVAS

    Geologicamente, la Montalña Central es una sucesiva lección de formaciones y plegamientos, cuya espectacularidad más rica se aprecia en las hoces talladas por los ríos Torío y Curueño a su paso por Vegacervera y Nocedo, convirtíendose en la mejor escuela de escalada libre. A su vez, las formaciones Kársticas de estas montañas calizas multiplican en sus valles las cuevas y grutas naturales, de las que la Cueva de Valporquero es su más gigantesca manifestación ( abiertas al público desde marzo a octubre) y, en menor escala, la de Llamazares (Curueño).

    La espeleología (para iniciados) y el senderismo de montaña (para todo tipo de dificultades) tienen en esta montaña emoción garantizada. Para los amantes de la botánica, toda esta Montaña Central alberga algunos inesperados encuentros con cuatro especies de orquídeas, gencianas, berberis y sauces cantábricos, así como otros endemismos únicos, junto a una flora alpina de privilegio y espectacularidad.

    De las innumerables grutas naturales que esconde la Montaña Central, la Cueva de Valporquero es la más gigantesca y espectacular, calada por torrentes.

Fuente: Excma. Diputación provincial de León, 1998

 
Para conocer la zona, no deje de realizar las siguientes rutas:

MAPA DE SITUACION RUTA DE LAS HOCES RUTA DE LAS NIEVES