INTRODUCCION

Los viejos -ellos insisten en que son viejos, no de la tercera edad, ni jubilados u otros eufemismos- están sentados al sol en el atrio de la iglesia del pueblo. Uno con el regatón de la cacha remueve una mezcla de grijo, arena, piedras... hasta que sale tierra: "Aquí estaba la bolera. Y en la esquina, la mano del marro".

Quizás esa bolera la 'piquen' por el verano y se jueguen unas partidas. Tal vez haya concurso por las patronales del pueblo. Pero es muy difícil que se vuelva a pintar la mano del marro o ver a los chavales jugando al mazo, la llave, la herradura, la monterilla, la barra...

Los bolos perviven, la lucha aún vive, pero ya no es un juego, y otros pocos se mantienen en la memoria de algunas generaciones, como la carrera de la rosca, subir la cucaña. Pero su presencia es muy escasa, hasta tal punto que el problema es ahora para los más jóvenes saber cómo se practican. Les resultaría imposible jugar porque no saben cómo. Y el juego es cultura, y la cultura es algo a disposición de la sociedad, para lo que necesita cauces.

Por eso, estas láminas, o este cuaderno, es una joya. En nuestros días ya, y mucho más dentro de unos años, estas páginas serán uno de los pocos caminos para poder volver a practicar muchos de estos juegos que no hace muchos años ocupaban la mayor parte del tiempo del ocio de nuestras gentes. Será difícil encontrar un camino más fácil de entenderlos que los gráficos de esta página .

Pulsa en éste índice para conocer cada uno de los juegos:

BOLOS LEONESES BOLOS RIAÑESES BOLOS MARAGATOS
BOLOS DE FABERO BOLOS DE LOS ANCARES BOLOS DE OENCIA
BOLOS DE BERLANGA DEL BIERZO PASABOLOS JUEGO DE LA RANA
BILLAR ROMANO JUEGO DE LA HERRADURA JUEGO DE LA LLAVE
JUEGO DEL TANGA JUEGO DEL MORRILLO O CHANA JUEGO DE LA MONTERILLA
JUEGO DE LAS MAZAS TIRO DE LA BARRA JUEGO DE LA CALVA

© León a fondo.